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El Diseño Humano y Los Órdenes del Amor


El Diseño Humano y Los Órdenes del Amor


En el Diseño Humano se evidencian de forma directa estos órdenes a través del Circuito Tribal, cuya mecánica base es el apoyo para sobrevivir a las dificultades o facilitarnos la convivencia. Se relaciona con la fuerza del corazón, los pulmones y el estómago como sistemas que sostienen y nutren la vida. Aquí el corazón no se presenta como el que ama, sino como el que hace lo que es necesario para que la sangre fluya, es decir tiene que ver con la fuerza que expresa la voluntad divina para que, lo que tenga que hacerse, se haga.


Este es un circuito muy místico al estar relacionado con las dinámicas de la familia, con el amor que une para construir lo nuevo, que lo resguarda, que lo promueve y lo defiende, por lo que aquí hay una gran fuerza motora para la sociedad. En este sentido la familia se hace más grande en los negocios, luego en las sociedades y en las culturas que finalmente tomamos como historia.

Es aquí donde se construye el pensamiento que nos dice cómo es correcto o no vivir en comunidad, como hacer negocios, como defender nuestro linaje o patrimonio y administrar los bienes o recursos tanto en la familia como en la sociedad, es por esto que es uno de los circuitos que en estos tiempos crea resistencia al cambio desde el miedo.


Las personas que poseen sus claves genéticas o canales en este circuito, experimentan hoy el desafío de soltar las creencias del viejo paradigma donde el otro podría ser un enemigo, o uno del cual nos podemos aprovechar para conseguir una mejor vida, o la relación que tienen con hacer que las cosas pases como quieren, según su voluntad humana.


Pero la verdad es que quienes defienden y se niegan a cambiar no son esencialmente las personas con estas definiciones, sino quienes no las tienen y creen que deben actuar desde allí. Las personas que son receptores de esta fuerza, en lugar de mirarla como el observador que la apoya y fluye con ella, quiere hacer uso de la misma, sin saber cuando parar, lo que los lleva a un gran desgaste energético que se muestra en el gran desbalance de las relaciones, en la desigualdad de la distribución de los recursos y en la manipulación de la información para logar el fin, justificando los medios, los victimarios y las víctimas del poder.


Este circuito está compuesto por los canales:

54-32 - La Transformación. Ser movido por la ambición o la aspiración de una mejor calidad de vida

44-26 – La Rendición. Ser el transmisor de lo que es necesario para conectar con quienes lo pueden proveer desde la manipulación o la verdad

19-42 – Las Síntesis. Ser un ser sensible a las necesidades del clan para suplirlas desde el sacrificio o el intercambio justo

37-40 – La comunidad. Saberse parte de algo más grande en el balance entre las polaridades o el abuso de uno sobre el otro

21-45 – El dinero. Ser alguien que puede relacionarse con lo material para regir el correcto balance entre el valor de los recursos y su utilidad para el clan desde el poder egoísta o el poder del reconocimiento


Los órdenes del amor son las fuerzas que actúan en el sistema familiar y rigen las dinámicas de la misma. Es el Amor que sostiene el sistema familia como un algo cerrado que debe sostenerse para que fluya la abundancia, la salud y el bienestar en la vida.


Estos órdenes fueron nombrados así por Bert Hellinger en su camino psicoterapéutico al observar el comportamiento de los miembros del sistema familiar desde la fenomenología como método. Estos órdenes revelan dónde se encuentra bloqueado el amor, el éxito o la salud cuando entramos en las dinámicas ocultas del alma.


Hellinger denominó consciencia buena o mala al ámbito de nuestra alma que nos lleva a sentir que formamos parte de la familia o no. Esto tiene que ver con la conciencia del alma familiar, cuando las personas tienen definiciones en los canales antes referidos, actúan desde esta conciencia del alma de su familia o de su cultura o de su historia, justificando lo que hacen por el bien de todos. Pero generalmente lo hacen desde la buena conciencia que los deja en las ataduras de las heridas de su sistema familiar buscan ciegamente pertenecer a pesar de su propia desgracia, eso es lo que sería la buena conciencia.


La mala conciencia está relacionada con dar un salto cuántico y comprender la vida más allá de las tradiciones, costumbres, leyes o fórmulas que has servido a la sobrevivencia para ir a la comprensión de una familia más allá de la suya, a la familia humana, a la humanidad como el gran cuerpo que a todos nos contiene, porque somos UNO y allí el rol del circuito del ego se comporta de una manera distinta, coopera en lugar de competir, confía en lugar de dudar y muestra la verdad en lugar de manipular.


Estos son los órdenes del Amor:

· La pertenencia

· La jerarquía

· La compensación

De esto hablaré en una próxima entrega


¿Será que tú eres parte de este 30% de la población que define este comportamiento?


Gracias por leerme, te envío un abrazo de luz y amor


Yuleika

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